Evolución, Tecnología, Tecnología y Evolución

Te escucho, te entiendo y ¡diseño!

Entendiendo a nuestro usuario, le damos un propósito a nuestro diseño. Diseño centrado en el usuario como parte del proceso de Design Thinking.

La forma en la cual entendemos el mundo evoluciona; por tanto, la forma en la que enseñamos a conocerlo también debe reinventarse. El Design Thinking o “Pensamiento de Diseño” es una metodología que ha llegado no sólo para ayudarnos a conocer los problemas reales que el mundo enfrenta, sino también para ofrecer soluciones objetivas y dirigidas a usuarios específicos.

Y a todo esto… ¿cómo entra el Pensamiento de diseño en la educación?

El concepto tradicional de la educación, donde el objetivo es la adquisición y retención de información, se ha vuelto cosa del pasado. Tenemos el conocimiento y acceso las 24 horas del día en dispositivos móviles que podemos llevar a todos lados; entonces, parece que retener la información ya no es prioridad, sino que lo relevante es lo que hacemos con esa información a la que accedimos.

Es precisamente bajo esta premisa donde entra el Pensamiento de diseño como un método que promueve el acercamiento al aprendizaje utilizando la creatividad.

En el aula, se implementa el Pensamiento de diseño a base de retos, donde los alumnos activamente participan con una situación real para la que deben diseñar una solución aplicando la creatividad y, a la par, se estimula la cooperación y la innovación.

La diferencia principal entre distintas metodologías es que el Design Thinking está centrado en el usuario; empatizar con sus necesidades nos ayudará a conocerlo mejor y aplicar, de modo efectivo y directo, las posibles soluciones a las que podemos llegar; es por eso que la empatía es el primer paso en el proceso de Pensamiento de diseño.

¿Por qué es importante la empatía?

La empatía se define como la capacidad de participación afectiva e identificación de una persona a la situación de otra.

A veces, al iniciar un proyecto, es común que vayamos directamente a hacer una “lluvia de ideas” con todas las soluciones que se nos puedan ocurrir, unas más factibles que otras. Es importante detenernos un segundo a pensar a quién va dirigida nuestra atención: quién o quiénes son los usuarios y cuáles son sus necesidades.

Tengamos siempre en mente que estamos creando para alguien que existe y que potencialmente puede tener un beneficio inmediato con lo que nosotros vayamos a realizar. Ponernos un momento en sus zapatos y aventurarnos a conocer gustos, posibilidades, capacidades y, sobre todo, sus necesidades, nos dará un panorama excelente sobre qué es lo que nuestro usuario requiere y cómo podemos hacer que sea posible para que lo obtengan.

¿Cómo podemos aplicar la empatía en nuestros proyectos en clase de Diseño y Tecnología?

En Pinion, cada uno de nuestros proyectos está orientado a resolver un problema enfocado a un Objetivo de Desarrollo Sostenible, lo que significa que el esfuerzo que ponemos al diseñar, construir e inventar está dirigido a usuarios con necesidades específicas reales. Podemos aplicar los siguientes pasos para ser más empáticos con nuestro usuario:

  1. Toma el tiempo en conocer al usuario por medio de su situación inicial. ¿Quién o quiénes son tus usuarios principales? ¿Qué información relevante puedes tomar de la situación inicial? ¿Cuáles son sus necesidades inmediatas?
  2. Verifica las posibilidades y capacidades de tu usuario y adáptate a ellas. Ponte un momento en su lugar y piensa qué te gustaría a ti que existiera para satisfacer sus necesidades.
  3. Investiga más de usuarios con la misma necesidad para maximizar el impacto que puede tener tu diseño.
  4. Investiga si ha habido otras soluciones para el mismo problema. ¿Qué funcionó? ¿Qué no funcionó? ¿Qué se aprendió de esas soluciones?
  5. Haz una “lluvia de ideas” con tus posibles soluciones y verifica los pros y contras de cada solución. ¿Qué puede tener mayor impacto para el usuario?
  6. Asegúrate de que los materiales que ocuparás en tu diseño estén disponibles para tu usuario y su entorno.
  7. Prueba una y otra vez tus prototipos regresando siempre a la situación inicial de tu usuario y pregúntate si el diseño es funcional para él. Si no lo es, modifica y vuelve a realizar las pruebas necesarias. ¡Roma no se hizo en un día!

Recuerda que una parte importante del Pensamiento de diseño es la creatividad. Así que… ¡sé creativo y piensa fuera de la caja! La innovación es esencial.

El modelo de Design Thinking nos ayuda a entender mejor el mundo en el que vivimos y quienes lo habitan; nos ayuda a salirnos de nosotros mismos y pensar en hacer del ambiente un mejor lugar para todos. La empatía nos ayuda a entender mejor a nuestro usuario y sus necesidades.

Podremos tener todo el conocimiento del universo en nuestras manos, pero si no aprendemos a dirigir nuestras habilidades de solución de problemas, nuestro conocimiento nunca tendrá frutos.


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